3 meditaciones sencillas

3 meditaciones sencillas

A veces se percibe la meditación como algo complicado destinado para unos pocos iluminados que se pasan todo su vida entrenando, también se tiene la creencia de que meditar significa tener la mente completamente en blanco y sin ningún tipo de pensamiento, o se cree que al meditar se alcanza un estado que está más allá de este mundo y que por eso es un proceso super difícil y aburrido.

La verdad es que la meditación es un proceso personal que nos puede ayudar a despejar la mente, a entender lo que nos sucede de una forma diferente o simplemente puede ser algo que nos ayude a desconectar del ruido diario y de esa forma conectar con algo más que habita dentro de nosotros, no es un proceso mágico que resuelva todos los problemas de nuestra vida pero definitivamente si es una herramienta muy valiosa para el auto conocimiento y para transitar de manera más ligera esta existencia.

Existen muchísimas formas de meditar, hay métodos muy variados pero ninguno es correcto o incorrecto porque todo depende de qué resuene con nosotros, por ejemplo, yo empecé a meditar con mantras porque me costaba mucho estar en silencio y la verdad es que eso me ayudó mucho porque luego pude empezar a hacer otro tipo de meditaciones, pero como dije al comienzo, no hay un camino único porque cada proceso es personal.

Lo que si es cierto es que hay algunas formas que pueden ayudar a empezar una práctica regular en la meditación, por eso te presento tres formas muy sencillas que puedes llevar a cabo y que si practicas con regularidad te pueden ayudar a entrar en sintonía con lo que necesitas para seguir meditando.

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1. Respiración

Una de las formas más sencillas que tenemos para meditar, conectar y acallar un poco la mente es a través de la respiración, y no es necesario hacer alguna secuencia complicada, simplemente con que prestes atención a cómo entra y sale el aire y cada vez vayas respirando más y más profundo, podrás empezar a ver cómo tu mente se aquieta por lo menos por un momento. Te recomiendo que respires conscientemente por lo menos una vez al día, así sea por cinco minutos y cada vez le puedes ir aumentando más y más tiempo. Por otro lado, puedes hacer esta variación que consiste en tomar el aire muy lentamente, retenerlo por unos segundo, luego lo sueltas y vuelves a quedarte sin aire por unos segundos, la idea es que con la práctica esos tiempos vayan aumentando gradualmente.

2. Pensamientos

Tal como dije arriba, muchas personas creen que meditar consiste en no tener pensamientos o tener la mente completamente en blanco pero la verdad es que eso es casi imposible, por eso una de las mejores alternativas que tenemos es trabajar directamente con nuestros pensamientos, para esto puedes irte a un lugar tranquilo y empezar a respirar lentamente, luego puedes empezar a ser consciente de los pensamientos que tienes pero la idea es que no te enganches en ellos sino que simplemente los dejes pasar, has de cuenta que estás viendo una película compuesta por todos los pensamientos que van llegando a ti. Al comienzo habrá una parte de ti que tal vez quiera continuar con lo que estás pensando y tienda a engancharse a ello pero e aseguro que con el tiempo y con la práctica podrás lograrlo.

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3. Respiración inicial de Vipassana

Esta es una técnica que aprendí en Vipassana, fue de las primeras respiraciones que nos enseñaron y me parece que ayuda mucho cuando se empieza a meditar, para empezar se cierran los ojos mientras se está en una posición cómoda pero que no sea acostados, después se hacen un par de respiraciones profundas y se empieza a respirar normalmente mientras se lleva toda la atención al espacio que queda entre la nariz y el labio superior, la idea es estar completamente conscientes de lo que ocurre en ese pequeño espacio del cuerpo ¿hay frío? ¿hay calor? ¿hay cosquilleo? ¿qué se siente?, aquí también es importante no dejarse distraer por otras señales del cuerpo sino siempre estar enfocados en esa única parte del cuerpo. Esta meditación se puede hacer todos los días y cada vez más ir aumentando el tiempo de permanencia en ese estado.


Hay muchas más formas de meditar o de entrar en ese estado de conexión con nuestro propio interior y sabiduría, estos fueron sólo ejemplos que tal vez te puedan ayudar para empezar tu propia práctica y cada vez aprender un poco más.


¿Habías practicado estas formas de meditación? ¿Conoces otras formas sencillas para meditar? ¡Cuéntame tu experiencia en los comentarios!

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