La danza como camino para el alma

Los que me conocen saben que otro de mis mundos es la danza, incluso creo que ya he mostrado aquí algunos artículos del blog dedicado a ese tema. La danza me ha acompañado desde muy pequeña pero tuvieron que pasar muchas cosas en mi vida para que me diera cuenta que realmente es un camino para el alma.

Creo firmemente que cada persona tiene facilidades para por lo menos un tipo de arte y que esto es lo que enriquece nuestro mundo de formas imposibles de medir, porque el arte es uno de los grandes regalos que tenemos como seres humanos, es el que nos permite expresarnos y acceder a otras formas de comunicarnos, de relacionarnos con nosotros y con el entorno.

En mi caso la danza ha sido el medio a través del cual he entendido que hay cosas que van más allá de este mundo material, que incluso la danza va más allá del cuerpo y es una de las formas más hermosas de entrar en contacto con emociones muy profundas, sobre todo cuando se hace con consciencia, no desde intentar hacer acrobacias o inflar el ego, sino desde la humildad de entender que este cuerpo que tenemos es capaz de conectar directamente con el alma para expresar sus más profundos sentimientos.

Obviamente este proceso de entender el alma a través de la danza se da cuando uno también esta en pleno contacto con su mundo interior, pero no se trata de hacer de la danza algo sólo para algunos elegidos o volverla algo que impida que se disfrute en cualquier momento, es más bien entender el poder liberador que tiene movernos al ritmo de la música (la que sea), de sentir cada nota en la piel, de dejar que esa sabiduría interna se exprese sin miedo a través de todo nuestro cuerpo.

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No se necesita ser un bailarín profesional para acceder a los beneficios de la danza, con que te dejes llevar por la música para expresar lo que sientes (alegría, miedo, rabia, amor, etc) ya estás haciendo una gran labor que estoy segura tu cuerpo y tu alma te lo agradecerán. Incluso hay un ejercicio que nació de un momento en el cual físicamente no podía bailar porque estaba recién operada de la columna y que me enseñó muchísimo acerca de lo que mencioné anteriormente y es que la danza va más allá del cuerpo.

Conecta con la danza sin moverte

Para este ejercicio la idea es que escojas una canción o melodía que sientas que representa tu emoción actual, no te juzgues o pienses que “no debiste haber escogido esa canción”, luego ve a un lugar en que nadie te vaya a interrumpir, pon la música a un buen volumen y párate en el centro del lugar en el que estés, luego cierra los ojos y empieza a mover el dedo meñique de una de tus manos, no muevas nada más, luego ve moviendo poco a poco todos los dedos de la mano y finalmente toda la mano, pero intenta no mover nada más, hazlo así hasta que termine la canción.

Luego no te muevas por un momento, procesa todo lo que tu cuerpo sintió a pesar de no estarlo moviendo, conecta con esa parte de ti que estaba bailando más allá de tu cuerpo y luego ya si lo deseas vuelve a poner la canción y muévete libremente. Espero que este pequeño ejercicio te ayude a conectar mejor con la danza y toda la magia que hay en ella.

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¿Ya habías conectado con la danza de esta forma? ¿Qué otra forma de arte hace vibrar tu alma? ¡Házmelo saber en los comentarios!

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