Lo que El Emperador del Tarot me ha enseñado
El Emperador es una carta fuerte, incluso puede parecer agresiva, de hecho recuerdo que cuando aún no sabía mucho sobre el Tarot veía al Emperador del Rider-Waite y me parecía estar viendo una especie de señor inflexible y tirano con el que no se podía hablar.
Afortunadamente pasó el tiempo
Las cosas fueron cambiando, el que una vez fue un señor difícil de entender y distante se fue volviendo un mensaje que hablaba de constancia, de centrarse en los objetivos y de hacerlo con los pies en la tierra. Yo, que soy una soñadora irremediable fui entendiendo cada vez más esa voz que llama al orden y vi que lo hacía amorosamente.
[Tweet «La carta del Emperador en el Tarot nos enseña que también necesitamos orden y estabilidad.»]
Se fue volviendo una constante que cada vez que hacía una nueva tirada relacionada con mi camino profesional El Emperador saliera como un faro, como una guía y a la vez como un recordatorio de que tenía que enfocarme, trabajar y no abandonar mis objetivos al primer tropiezo. Fruto de ello es este sitio y los proyectos que siguieron surgiendo.
Después de tanto tiempo El Emperador se volvió una de mis cartas favoritas
Aprendí a ver la bondad en su mirada, entendí que es esa energía firme la que muchas veces necesitamos para enfrentar los retos del día a día. Vi en su solidez el llamado a estabilizar mi mundo sin perder de vista el horizonte y vaya que me ha servido.
Gracias a él pude ver la otra cara de la moneda para aprender que no todo puede ser energía femenina, que también se necesitan las virtudes de la energía masculina para lograr el balance en mi vida y así poder aprender más, dar más, vivir más sin perder el camino.
¿Alguna vez te ha salido esta carta? ¿Cómo te parece su energía? Cuéntamelo en los comentarios.
Imagen © Cuatro Lunas