Días caóticos, enseñanzas escondidas

Estos días he estado mucho dentro de mi caparazón como el buen cangrejo que soy, la temporada de Escorpio fue hermosa, realmente pude sentir el fluir y la conexión con el agua que también me rige pero desde que llegó Sagitario todo ha cambiado radicalmente y he necesitado retirarme e ir a mi interior, he necesitado cubrir más mi propio caparazón, sacar mis tenazas, reclamar mi espacio, impedir que ese interior blandito que es todo luz y amor salga damnificado por todo lo que está pasando en el exterior.

Me duelen las injusticias, me duele ver que alguien que ha trabajado tanto a consciencia y ha empezado a andar un buen camino sea injustamente calificado y puesto en una pobre posición sólo porque hay personas que pueden hacerlo para ejercer su poder. Y todo esto me tiene en un estado de constante alerta, de cuidarme, de cuidar mi energía e intentar hacer todo lo posible para que las cosas salgan lo mejor posible, pero eso a veces también es agotador.

En momentos como este me pregunto si algún día entenderemos (yo también me incluyo) que hay cosas que van más allá de cumplir socialmente con un papel, a veces siento que caemos muy fácil en la trampa de “actuar de acuerdo a lo que se espera” y nos olvidamos que la vida es más que eso, corremos tras los espejismos de un éxito que es una prisión más y cedemos el poder a aquellos que nos dictan una pauta que realmente es de locos.

Hay una frase que me ha rondado siempre en la cabeza y la verdad no sé dónde la escuché pero decía algo así como que encajar en este mundo que es tan disfuncional, no es ningún logro sino al contrario, es espeluznante, y no estoy diciendo que todo esté mal con el mundo en que vivimos pero definitivamente hay muchas cosas en las que nos falta avanzar, sobre todo en abrazar la diferencia, las distintas expresiones y sobre todo en no ejercer un poder negativo cuando estamos en posiciones en que podemos ejercerlo.

Te puede interesar:  Tarot + mandalas, mis dos cosas favoritas

“Long story short”: mi hijo, otro cangrejo como yo, le ha costado el colegio, le cuesta el sistema educativo que tenemos pero aún así este año, con mi apoyo y también apoyo externo de una terapeuta empezó a hacer varios cambios y avances para sacar lo mejor de sí, en los informes durante todo el año muchos dieron cuenta de ese cambio, incluso a la terapeuta se lo comentaron varias veces, yo misma pude ver que había muchos movimientos que se estaban haciendo en muchos niveles, de verdad estaba tranquila, a él se le veía animado porque estaba encontrando su voz, su camino, una forma de ser y estar más armoniosa, todo iba bien hasta que nos cayó un baldado de agua fría ya que básicamente ahora para finalizar el año el colegio nos dice que no hubo avances y fue como si nos hubieran devuelto a la primera casilla, como si nada se hubiera hecho y punto, se han cerrado en su posición.

No voy a entrar en más detalles pero la verdad es algo que ni la terapeuta, ni mi familia, ni yo nos esperábamos, también hay una impotencia muy grande porque a pesar de que dicen estar abiertos al diálogo, no lo están, porque son más tradicionales y paquidermicos que lo que proclaman ser y es una situación realmente frustrante.

La verdad no sé muy bien en qué va a parar todo esto, incluso he acudido a mis cartas para encontrar respuestas pero tal vez por la angustia no logro ver el mensaje en su totalidad, eso sí, el Siete de Espadas ha aparecido mucho cuando pregunto por esta situación, lo cual veo como una confirmación de que hay algo turbio, se ha traicionado una confianza importante y están intentando salirse con la suya, pero de nuevo, el mensaje no me ha llegado con total claridad.

Te puede interesar:  La Torre y sus enseñanzas

De todo corazón quiero pensar que hay esperanza, que todo esto se puede recuperar de alguna forma, que ya este ciclo terminará pronto y podremos sacar todos los aprendizajes sin tanto traumatismo, la verdad más allá de un resultado académico y de andar estresados todo el tiempo yo lo que quiero es que mi hijo sea feliz, que encuentre su propio camino, que viva a plenitud, que encuentre sus propias respuestas y sepa que a pesar de las dificultades siempre tendrá su propia luz para brillar.

Igual esta situación y muchas de las que he vivido este año me han mostrado que detrás de toda experiencia hay una enseñanza que aunque en el momento no se vea (como en este caso) tarde o temprano terminará revelándose para hacer que todo tenga más sentido y se entienda el propósito de esos momentos que a veces de verdad parecen muy difíciles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *