Ser auténticos

Este comienzo de año ha estado muy movido, han pasado muchas cosas en poco tiempo y es como si los procesos que tenemos que vivir se estuvieran agilizando para dar lugar a algo nuevo. Tal vez por eso he visto un tema que ha surgido mucho en diferentes lugares, con diferentes personas y es el tema de la autenticidad, de ser fieles a nuestra esencia lo cual muchas veces también conlleva a ser honestos con lo que somos y hacemos.

Muchas veces en el área en que me desenvuelvo suele haber una especie de velo que hace que muchos terapeutas, maestros y guías muestren algo que realmente no es, es como si se pusieran una máscara en la cual todo es perfecto, todo es amor, todo es luz y esconden debajo del tapete una verdad que incluso a veces puede ser incómoda. Yo entiendo que como seres sociales siempre mostramos nuestra mejor cara cuando nos relacionamos con las personas, es algo de nuestra condición humana y es incluso una aspecto básico de supervivencia, el problema está cuando se muestra una cara excesivamente idealista, una que inmediatamente se siente falsa y que incluso nos hace sentir mal con nosotros mismos por no lograr ese nivel de perfección y de zen en la vida.

Claro, si uno quiere servir de verdad a los demás tiene que dar lo mejor de sí y eso implica también hacer un trabajo interno a consciencia para lograrlo, pero creo que también es sanador para las personas que se acercan a uno entender que todos estamos aprendiendo y que todos somos humanos, tenemos que empezar a ser auténticos, tenemos que bajarnos de ese pedestal de vidas perfectas y exitosas que no son reales porque personalmente creo que ahí es cuando avanzamos colectivamente hacia una nueva consciencia, cuando entendemos de verdad que espiritualmente hablando, nadie está por encima de nadie y que no hay una verdad absoluta que sólo algunos elegidos poseen.

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¿Y porqué escribo sobre este tema?

Bueno, tal vez por mi propio proceso, porque este año me he dado cuenta que yo a veces también me pongo la máscara, a veces incluso involuntariamente entonces de verdad tengo que hacer un esfuerzo consciente para mostrar que yo soy como cualquier otra persona. Mi vida no está resuelta, hay bastantes “issues” en las que todavía tengo que trabajar, en ocasiones todavía dudo de mi camino y de mis proyectos, a veces me desespero o me confundo y definitivamente no tengo todas las verdades o respuestas, repito lo que dije antes, soy una persona como cualquier otra que ha decidido trabajar en sí misma, que ha encontrado herramientas que le han servido y que por eso quiere ponerlas al servicio de los demás pero no tengo superpoderes, mucho menos tengo la verdad absoluta.

Entonces, si bien a veces me cuesta, uno de mis propósitos y algo en lo que quiero trabajar es en eso, en ser cada vez más auténtica y fiel a lo que creo pero también no darme tan duro si las cosas no salen como espero o si termino reflejando algo que no es (¡todo es culpa de Mercurio Retrógrado! :lol:) porque todo esto es un proceso, incluso a través del tiempo uno puede cambiar de parecer, las ideas que ahora parecen ciertas o adecuadas, en el futuro pueden evolucionar para convertirse en algo más, para dar paso a otra vertiente del mismo camino que es la vida.

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