Que la espiritualidad no te robe tu humanidad

Muchos de los artículos que escribo nacen como una frase o una idea muy vaga en mi cabeza que luego va tomando forma, en este caso el título de este artículo se me ocurrió hace bastante tiempo y simplemente lo anoté para retomarlo después. La cuestión es que muchas cosas han pasado desde entonces y ahora este título tiene otro significado.

Este año ha sido de muchísimos cambios y movimientos como ya lo he mencionado cientos de veces pero lo más importante que me ha traído es empezar a ver las cosas de otra forma. Hace mucho pensaba que la espiritualidad era una especie de estado en el cual siempre estabas conectado con un ser o una energía universal que te mantenía en paz y armonía, que si ibas por ese camino casi que estabas más allá del bien y el mal y todo se veía como si flotaras en una nube. Durante mucho tiempo leía en muchos lados que había que tener fe, ser positivos, confiar en un propósito superior e irradiar todo el tiempo la energía del amor.

Claro, creo que eso es así y muchas veces lo he sentido de ese modo pero la verdad es que en todo eso siempre me pareció que faltaba una parte, que detrás de todo ese discurso bonito y esponjoso se estaba olvidando que si bien nuestro espíritu es nuestra guía y efectivamente existe, también, y por sobre todas las cosas, somos humanos.

Creo que la vida me puso en este camino para empezarlo a ver de otra forma y tal vez más adelante cambie de opinión, aún no lo sé, pero justo en este momento creo que no podemos suprimir nuestra humanidad en pos de una supuesta espiritualidad en la que todo está perfecto y acorde al plan. ¡Claro que hay que sentir rabia, tristeza y desazón! ¡claro que hay que levantar la voz cuando vemos que algo no funciona o hay una injusticia! ¡claro que hay que ser humanos! y es que en muchos lugares se confunde la espiritualidad con el no querer ver, entonces si alguien te hace daño “es tu maestro que vino a enseñarte algo y debes agradecerle” y pues sí, uno siempre aprende de todas las cosas que pasan pero eso no significa que uno tenga que quedarse en esa situación y sobre todo que escudándose en la espiritualidad se excuse a la otra persona y sus acciones.

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Yo creo firmemente en el amor, en que es la fuerza que mueve al mundo, creo también en la compasión, en trabajar duro por lo que uno quiere y en que la magia existe en todos lados, creo que sí hay algo más allá de nuestra comprensión humana que nos sostiene y nos nutre, creo que cuando uno se conecta con esa luz interna que todos tenemos, cosas maravillosas empiezan a pasar, pero como dije anteriormente también creo que vinimos a este mundo como humanos y que no podemos negar nuestras emociones más básicas, que no podemos pasar por alto nuestras necesidades de este mundo material (estabilidad, dinero, salud, amor, abundancia) y olvidarlas para “estar flotando todo el tiempo en una nube”, creo que hay que respetar a las personas que están en nuestra vida y que eso también significa alejarse cuando nos están haciendo daño, creo que si bien todo es perfecto y estamos en el lugar en el que nos corresponde eso no significa que no queramos estar en otro lado buscando siempre algo mejor, porque es válido crecer, porque no hay nada más humano que eso y porque así es como se dan los más grandes cambios.

Así que bueno, es eso lo que siento ahora, tal vez este equivocada ya que nadie tiene la verdad absoluta, pero por eso quería compartirlo con ustedes.


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