Movimientos circulares para nuestro ciclo circular

La energía femenina es cíclica y circular, va de un punto a otro en movimientos ondulantes y continuos que fluyen como debe fluir el agua. Esa es la esencia de nuestros ritmos y cuando nos conectamos con esa forma de sentir todo empieza a ir mejor.

A medida que lo entendemos todo se vuelve más fácil

Pero la cuestión es que muchas mujeres pelean con sus ciclos, con sus emociones y con su esencia, ven en cada uno de ellos una carga más que no les aporta nada, al contrario, es una cruz que hay que cargar, es el castigo por ser mujer. Y eso es triste, porque así se pierde toda la conexión que hay con la energía femenina.

Y la cosa se complica cuando toda esta carga y rechazo se traslada a nuestro ciclo mensual dando lugar a muchas incomodidades, cólicos, tristeza y toda clase de dolores.


¿Entonces qué se puede hacer?

Afortunadamente hay muchas cosas que se pueden hacer, una de ellas es volver a conectar con los movimientos circulares y con los ritmos cíclicos. Un buen ejemplo es tomar un hula hula y empezar a girarlo en la cintura, sin pensarlo tanto, sólo sintiendo cómo su movimiento es natural en nuestro cuerpo, incluso hacer este ejercicio cuando se tienen cólicos ayuda a masajear y a aliviar la zona si se hace suavemente.

Otra forma es hacer círculos con la cadera, imaginando que en el piso se va dibujando un circulo, cerrando los ojos y centrando toda la atención en esta área del cuerpo. Se puede agregar otro elemento que es la visualización de una luz blanca que se mueve en forma circular alrededor de cintura y caderas, esto adicionalmente ayuda a relajar y a mover toda la energía del cuerpo.

Te puede interesar:  Ante todo somos humanos

Además de estos movimientos circulares también sirve mucho tomar bebidas calientes como una buena aromática de manzanilla que también ayuda a desinflamar y aliviar en caso de cólicos; darse espacios de descanso y silencio en los que la idea principal es consentirse, pero sobre todo, entender que somos muy afortunadas al tener en nosotras los ciclos de la luna porque eso nos conecta directamente con la naturaleza de la cual hacemos parte y porque al entender nuestra esencia podemos empezar a ser más fuertes y auténticas con nuestros verdaderos deseos.

Así que la próxima vez que te sientas disgustada o desconectada, respira profundo, haz alguno de estos ejercicios y trata de reconciliarte con tu verdadero ser.

Crédito Imagen: Amethyst Iris

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *