¿Me están haciendo brujería?

La verdad dudé mucho en escribir esta entrada porque considero que cada uno tiene un sistema de creencias muy personal que puede llevarlo a resonar con ciertas prácticas y eso es completamente respetable, pero sí he notado también que hay muchos mitos y percepciones erróneas acerca del tema.

Personalmente creo que todo lo que hacemos involucra nuestra energía y la del entorno en el cual nos movemos, esa energía puede estar muy abajo o muy arriba y hay circunstancias en las cuales uno se puede ver influenciado por agentes externos. Ahora para la pregunta del millón ¿existe la brujería? y lo más importante ¿me puede afectar que alguien me haga brujería?, a la primera pregunta respondo que sí hay ciertas prácticas que podrían caer en esa categoría, y a la segunda, la verdad la mayoría de las veces nuestra “mala suerte”, nuestros “bloqueos”, nuestra tristeza o confusión mental tienen orígenes muy distintos que nada tiene que ver con que alguien “nos haga o no nos haga” algo.

Como seres humanos siempre será más fácil poner las responsabilidades de lo que nos sucede fuera de nosotros, es una forma de afrontar momentos difíciles, de darle una explicación que no sea tan dolorosa a las cosas que nos pasan, pero la verdad es que la mayoría de veces esa mala suerte, ese bloqueo o esos estados mentales complicados pueden deberse a las situaciones del día a día, a desequilibrios físicos o químicos en nuestro cuerpo o a algo que nos cuesta aceptar: la vida tiene altos y bajos que no podemos controlar.

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Rara vez alguien nos está haciendo realmente un “trabajo de brujería” e incluso si así fuera, rara vez algo así funcionaría de verdad. Pongámosle sentido común, si existiera alguien tan poderoso para incidir en nuestra vida y torcerla, para manipular a su antojo el curso de los acontecimientos que nos definen, estaríamos ante un poder demasiado grande y sucumbiríamos ante el caos, más cuando hay muchas, muchísimas personas desafortunadamente, que a través de la manipulación, engaños y aprovechase de los momentos vulnerables de las personas, claman que tienen el poder de cambiar destinos, atraer amores, hacer ganar la lotería y básicamente torcer las leyes de la naturaleza y la vida a su voluntad.

De nuevo, creo que hay energías en todo lo que nos rodea, creo en la magia que no es más que el equilibrio entre nuestra sabiduría y la sabiduría Universal, pero creer que alguien más (alguien que además tiene una mala voluntad) va a hechizarme es darle muy poco crédito al orden universal, a mis procesos internos y en el fondo también es creer que soy el centro del Universo. Algo que también es importante tener en cuenta es que las bajas energía atraen bajas energías pero que si empezamos nuestros procesos a consciencia y nos concentramos en nosotros mismos, nuestros sueños, miedos, tareas, proyectos, sanación, estamos tomando el control de nuestra vida y así estamos elevando la energía de tal forma que esa baja energía no nos puede alcanzar.

Yo sé que hay periodos de la vida en los cuales podemos llegar a pensar que de verdad hay fuerzas externas súper poderosas que nos están haciendo pasar un mal rato, hay largos periodos en los que se sienten grandes bloqueos, momentos difíciles en lo que sentimos que no podemos salir, pero poner toda la culpa afuera es cederle el poder de nuestra vida a otro, es ignorar que nosotros también tenemos gran responsabilidad en el curso de nuestra propia vida y sobre todo es ignorar nuestra capacidad de salir adelante y ver los momentos difíciles como momentos en que podemos aprender mucho sobre nuestra propia fuerza.

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Mi propuesta es que veas las cosas con objetividad, analiza cómo puedes recobrar el control de tu vida, de tus espacios, pide ayuda terapéutica, practica yoga, meditación, ponle sentido común a lo que te sucede en el día a día y sobre todo no caigas en seguirle el juego a aquello que hace que tu energía baje. También ten cuidado con las personas que te ofrecen asesorías o consultas para decirte que sí, que efectivamente tienes una maldición o te han hecho brujería y que luego ellos por un “módico precio” pueden quitártela, de verdad, esto no es sino una espiral al desastre que hará que eventualmente te sientas peor de lo que estás, muchas de esas personas sólo buscan aprovecharse de tu vulnerabilidad para sacarte dinero.

Ponerle sentido común a tu vida, rodearse de personas que eleven tu energía, concentrarte en tus proyectos y hacer un trabajo consciente para sanar y entender qué es lo que te pasa es la mejor vía para subir tu energía y deshacerte de cualquier pensamiento que te lleve a concluir que alguien quiere dañarte a través de medios non sanctos.


¿Qué piensas de este tema? ¿Alguna vez has tenido una sensación similar? ¡Cuéntame en los comentarios!

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