Entre la razón y la intuición

Nuestra mente es la herramienta más maravillosa que tenemos, nos ayuda a crear, a entender y a ir más allá de lo que observamos, pero a veces pareciera que también se volviera en nuestra contra sobre todo cuando dejamos que el extremo pensamiento y la racionalización de absolutamente todo nos quite otro de nuestros mejores atributos: la intuición.

No significa que la razón y la intuición no puedan ir de la mano, de hecho en un mundo ideal las dos se nutren y complementan, pero pareciera que nos cuesta encontrar el equilibrio y vamos de un extremo a otro. Y es así como en algunos momentos decidimos que si algo no tiene una explicación científica 100% comprobada sobre algo, entonces no sirve y lo descartamos inmediatamente o por el contrario a veces apagamos nuestro sentido común y creemos en absolutamente todo lo que nos dicen por ahí sin discernimiento.

Cuando se está en contacto con el mundo de la magia, el Tarot, los cristales y otras formas holísticas de ver y asumir el mundo es muy importante dejar que la intuición se exprese.

Un poco de mi historia con este tema…

Hace algún tiempo tuve un periodo de mi vida en que decidí “apagar” mi radar intuitivo y me volví demasiado racional, incluso en el fondo si bien creía en muchas cosas me lo negaba constantemente y en mi entorno de aquel entonces encontraba algo similar así que recuerdo que era muy sarcástica con respecto a estos temas e incluso me burlaba de ellos por puro miedo a ser quien yo era realmente.

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Mucho tiempo después fue que entendí que no se puede huir de lo que uno es y que esa fachada de “persona sumamente inteligente” sólo era eso, una fachada que usaba tal vez para protegerme y encajar. Pero los años fueron pasando y a través de muchas experiencias y personas fui encontrando el camino que me llevaba a reconciliarme con mis emociones, mi intuición y todo ese mundo que siempre había sido mío.

No fue un camino fácil y aún hay vestigios de ese miedo a reconocer en una sociedad tan crítica y tan temerosa a lo diferente, que mis creencias más profundas están del lado de lo que “no se puede comprobar”, de la magia, que el Tarot, los cristales, el I-Ching, las runas y otros conocimientos que nada tiene que ver con la razón y que son parte muy importante de mi vida.

Obviamente la razón también me ha servido durante este tiempo pero de una forma diferente, ella es la que me ayuda a discernir, tal como lo decía arriba, y de ese modo encontrar la información y las personas adecuadas. Desafortunadamente en estos temas también hay muchas personas que estafan, personas sin escrúpulos que se aprovechan de la gente y sus necesidades y sobre todo que no trabajan desde la honestidad y desde el corazón, personalmente no he tenido ninguna experiencia desagradable pero justamente porque creo que he aprendido a balancear la razón con el sentido común y la intuición con mis corazonadas, así que si veo algo que me pone alerta con respecto a alguna persona o ambiente simplemente me alejo.


Yo sé que no es fácil, que continuamente vamos entre dos extremos de un mismo espectro y que encontrar el equilibrio puede ser una tarea de toda la vida, lo importante es estar atentos, saber cuando la razón nos ayuda y cuando no, y al mismo tiempo saber cuando hay que darle cabida a la intuición en nuestra vida.

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Y tú de qué lado estás ¿de la razón?, ¿de la intuición? ¿o de los dos? ¡Déjamelo saber en los comentarios!

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