Encontrando el camino con el péndulo

No siempre estamos conectados con nuestro interior y a veces es difícil tomar una decisión o tal vez muy en el fondo sabemos qué debemos hacer pero también necesitamos una especia de confirmación, una guía que nos indique de alguna forma qué camino tomar. Es ahí cuando el péndulo hace su aparición para ser una herramienta que nos puede ayudar mucho.

Personalmente no uso mucho el péndulo, sólo en contadas ocasiones y más para despejar algunas dudas, porque abusar de él tampoco es saludable, como todo en la vida cualquier exceso es nocivo y usar el péndulo para consultar cada mínimo detalle de la vida y no poder vivir sin él es síntoma de que estamos completamente desconectados de nuestro ser y hay una inseguridad muy grande que quiere controlar cada mínimo detalle.

La ventaja es que cuando se usa en su justa medida puede ser un gran alineado para volver a conectar con nuestra intuición ya que a la final es sólo una herramienta que manifiesta todo aquello que ya sabemos.

Un ejercicio que te puede ayudar a encontrar el camino

Hace un tiempo sentía que estaba haciendo muchas cosas, tantas que me sentía sin un norte así que me di cuenta que tenía que empezar a filtrar y dar prioridades, que no podía seguir haciendo y haciendo cosas sólo por hacer y que era necesario elegir. Fue así como surgió este ejercicio que me ha ayudado bastante.

Lo primero es tomar lápiz y papel y buscar un espacio tranquilo. Una vez allí vas a pensar en todas aquellas opciones o caminos que puedes tomar, incluso puedes pensar en actividades que sientas que se están cruzando unas con otras, en mi caso por ejemplo tenía unas doce opciones, algunas similares como por ejemplo esta página y una página de danza que también tengo y que sentía que no podía seguir llevando al tiempo.

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Escribe todas las actividades o caminos en varios papeles, la idea es que sean lo más similares posibles para que no haya la tentación de saber cuál es cuál, yo corte una hoja carta en varios pedazos iguales. Luego revuélvelas y dispónlas en una hilera con los textos boca abajo. Toma tu péndulo y pregunta ¿cuál camino debo tomar? o ¿qué es lo mejor para mi?, luego pásalo por todos y cada uno de los papeles. Como yo tenía muchos lo que hice fue hacer dos grupos, primero saqué los papeles en los que menos se movía el péndulo y entendí que esas actividades no eran importantes, luego seleccioné los cinco papeles en los que más se movía el péndulo y lo fui pasando uno por uno captando cuál era el más débil y a la vez iba mirando cuál era más fuerte que el otro para organizarlos.

Finalmente volteas los papeles en el orden que obtuviste y ahí tendrás tus respuestas. La verdad cuando lo hice me sorprendió bastante porque todo era muy coherente, casi que con ese ejercicio había hecho un plan de acción de ahí en adelante y todavía me sigue sirviendo, de hecho aún guardo los papeles para recordarme el camino.

Pero lo mejor de todo fue que en el fondo sabía las respuestas, porque justamente eso es lo que hace el péndulo, nos conecta con la sabiduría interior que todos tenemos y es más bien una herramienta para conectarse con ella cuando uno se siente un poco perdido.

Con el Tarot también funciona

Una forma de trabajar el péndulo y el Tarot es haciendo una pregunta mientras se revuelven las cartas y se ponen boca abajo en una hilera, luego se eligen las tres cartas en las que más se haya movido el péndulo y ¡listo! ahí está la respuesta que necesitas.

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Como vez, hay muchas formas de trabajarlo, no sólo con el sí o el no como se hace casi siempre, sino también de otras maneras que pueden ser muy útiles. Espero que estos ejercicios te hayan servido y los pongas en práctica.


¿Has usado anteriormente el péndulo? ¿Hiciste alguno de los ejercicios que te propuse? ¡Házmelo saber en los comentarios!

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