El camino a lo auténtico

Escribo y aún no sé qué título poner y mientras pienso que aún tengo mil cosas por hacer en este día, que tengo videos que editar, artículos para programar, correos para enviar, la idea de lo que quiero expresar se va armando poco a poco pero aún se me escapa entre los dedos.

He estado pensando mucho en los caminos que recorremos y cómo algunos, por más que los evitemos, siguen estando ahí, como si no hubiera otra opción y sí o sí tuvieran que hacer parte de nuestra vida porque simplemente no los puedes seguir evitando. Hay personas con las que me encuentro una y otra vez, así hagan parte de un pasado distante que ya no pertenece a vida actual, pero entonces estando en algún menos pensado veo que están a lo lejos, o resultan ser amigas de las personas con las que me relaciono ahora, o por “casualidades” de la vida veo sus nombres en artículos del periódico o blogs de alguien que sigo en Facebook.

Y me siento dando vueltas, y me pregunto ¿qué mas tengo que aprender de esa persona, de esa experiencia? ¿qué no he soltado? o ¿acaso hay algo más que tenemos que vivir? y también empiezo a entender que en el fondo siempre he jugado a esconderme, a irme “para siempre” y cerrar puertas detrás de mi de forma definitiva, pero me olvido que la vida no funciona así, todo sigue volviendo por una razón y en el fondo siento que las almas que una vez hicieron un pacto antes de venir siempre se seguirán encontrando.

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Entonces viene la segunda parte de todo lo que quería decir, y es que cada vez que “cierro una puerta” me cierro a mi misma la posibilidad de ser auténtica y cada vez termino escondiéndome más y más. Hace muchísimos años participaba en una comunidad donde los temas principales eran el diseño web y la tecnología, ahí conocí a muchísimas personas de muchísimos lugares del mundo, aprendí mucho y compartí muy buenos momentos, luego, por cosas de la vida llegó la hora de cerrar ese ciclo, de cerrar esa puerta “para siempre”. Después llegué a un grupo donde aprendí y entendí muchas de las cosas que sé sobre Tarot, Cristales, etc, donde tuve muchos momentos de verdad muy especiales, pero de nuevo la puerta se cerró “para siempre” y así llegué al lugar donde empecé mi camino con la sanación, la Medicina Tradicional China y comencé este proceso de abrir mi consciencia y acercarme más a mi lado espiritual… pero de nuevo, de alguna forma esa puerta se cerró, no para siempre y esta vez lo siento muy diferente, más sin embargo es otro proceso de cerrar puertas que tengo que llevar a cabo.

El punto es que a raíz de todo ello a veces siento mi vida fraccionada, porque en cada una de esas etapas fui una persona “distinta” y es como si en mi cabeza, esa que piensa y piensa demasiado, todas esas personas no fueran compatibles. Entonces resulta que mi percepción es que las personas con las que todavía me hablo de la comunidad de tecnología no pueden saber por nada del mundo que me dedico al Tarot, los cristales, etc, y las personas con las que estudié esos temas no pueden saber que ahora lo hago de forma Holística por mi formación con la Medicina China y demás… Y yo sé que ahora, poniéndolo acá en palabras, suena muy tonto, pero en los laberintos intrincados de mi mente es algo real, y la verdad es algo que se me está atravesando en el camino y supongo que escribo para traerlo de alguna forma a la consciencia.

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Y al final todo esto me lleva a entender que todo este tiempo he estado recorriendo un camino que me ha ido enseñando a ser auténtica, a dejar que mi verdadero ser se exprese y que todas esas dificultades al hacerlo son justamente la forma en que la vida me enseña a superar los obstáculos que yo misma me pongo, y que en vez de renegar de ello o pensar que es lo peor, al final sólo me queda agradecimiento por esas experiencias, por todas las personas que se me han cruzado en el camino. Al reconocer que todas mis inseguridades hacen parte del camino les quito el poder de desviarme de él y al final es lo mejor que puede pasar.

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