De dioses y diosas de la antigüedad

En muchas culturas de la antigüedad el mundo de los dioses también estaba ligado al mundo de la magia, no había separación porque la vida espiritual hacía parte del día a día y la magia no se consideraba algo fuera de esa vida espiritual, sino al contrario, era el equivalente a estar en sintonía con ella.

Por eso siempre me he sentido atraída por los diferentes dioses y diosas de distintas culturas porque cada uno tienen una energía especial que nos puede acompañar en diferentes situaciones de la vida. Así que aquí dejaré algunos dioses y diosas con los que siempre he sentido algún tipo de conexión. Recuerda que puedes dejar los tuyos en las sección de comentarios.


Hathor

Hathor es la diosa egipcia de la danza, la música y la alegría. Se reconoce por que en su cabeza tiene un disco solar, generalmente de color rojo ya que es hija de Ra (el dios del Sol), su nombre significa La Casa de Horus y su culto más importante estaba en la ciudad de Denderá. Se suele asociar con la fertilidad de la tierra y en muchas ocasiones se representa también como una vaca que alimenta y nutre a los muertos. Es una de mis diosas egipcias favoritas por su conexión con la danza y con la alegría que brinda el arte.


Ganesha

Ganesha es uno de los dioses hindúes más conocidos y una de sus principales funciones es destruir obstáculos. Su culto no sólo se encuentra en la India sino que también se ha extendido a varios países de Asia. Este dios con cabeza de elefante, hijo de Shiva y Parvati, también se asocia con las artes y la ciencia. Actualmente su festividad más grande, el Ganesh Chaturthi se celebra en los meses de agosto o septiembre de cada año reuniendo a millones de devotos. Es uno de los dioses del India a los que más le tengo cariño y que más me ha acompañado a través del tiempo.

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Kuan Yin

Kuan Yin es la bodhisattva china de la compasión (técnicamente no hay dioses en el budismo sino seres muy iluminados). Su nombre Guān Shì Yīn significa aquella que escucha los lamentos de la humanidad. Se conoce como una bodhisattva que además rescata a las personas en sus momentos de mayor necesidad por lo que es muy venerada. Debo decir que ella llegó a mi vida recientemente para recordarme que la compasión es una valor importante en la espiritualidad y en nuestra vida diaria.


Iemanjá

Iemanjá o Yemayá es una Orisha de los yoruba que se asocia a la protección materna de los hijos y en general es una representación de lo femenino. Por lo general se muestra como saliendo de las olas del mar y el agua es su elemento principal por lo que también se le ve rodeada de elementos marinos aunque también algunos elementos propios de Iemanjá son espejos de peces y flores, peines y coronas. Siempre la he asociado con la energía de La Sacerdotisa del Tarot, con su sabiduría e intuición y por eso la siento tan cercana.


Anubis

Anubis es el dios egipcio de la muerte, es el que recibe las almas para que hagan su viaje por el inframundo. Es representado con una cabeza de chacal y el es dios de las transiciones por lo que se suele acudir a él cuando hay que hacer algún tipo de transformación. Sus principales cultos se encontraban en Cinópolis, Licópolis y Menfis. Su color negro representa la fertilidad y es hijo del dios Seth, el dios del caos. Fue uno de los dioses que más me gustaron del panteón egipcio desde que empecé a aprender un poco más de él.

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Bastet

Bastet es la diosa egipcia del hogar pero también se asocia con la armonía y la felicidad. Al igual que Hathor es hija de Ra y junto a Sekhmet y Mut compone el Ojo de Ra. Se suele representar como una gata negra o una diosa con cabeza de gato que lleva un sistro (instrumento musical egipcio). Es una de las diosas egipcias más antiguas y su culto estaba ubicado en la ciudad de Bubastis. Como siempre me he sentido atraída por los gatos, esta fue una de las primeras diosas que me interesaron y que más me gustan de Egipto.


Dagr

Dagr es el dios nórdico que personifica al día. Es hijo de Delling (dios del crepúsculo) y Nótt (diosa de la noche) y siempre se suele mostrar con un caballo a su lado. En el fondo representa la luz del día, la iluminación y la fuerza del cielo por lo que se llama cuando se necesita iluminar una situación. En mi caso este dios llegó a través de las runas ya que hay una que tiene el mismo nombre (aunque también se conoce como Dagaz) y significa la transición de la oscuridad a la luz por lo que es una metáfora muy bonita.


Zeus

Zeus es el dios griego que se considera como el padre de los dioses y la humanidad, también es el dios del cielo y el trueno, incluso el rayo es una de sus características más importantes. Es hijo de Cronos y Rea, y cuenta su historia que tuvo que matar a su padre para salvar a sus hermanos después de ser comidos. Zeus tuvo muchísimos hijos y se conocía porque siempre estaba en contacto con los humanos. Creo que fue uno de los primeros dioses que conocí, de hecho cuando era muy joven me gustaba mucho estudiar todo lo relacionado con la mitología griega y desde ese entonces lo conozco.

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¿Conoces algún otro dios de la antigüedad? ¿Con cuál te identificas? ¡Házmelo saber en los comentarios!

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