A veces hay que retroceder para avanzar

Todos quisiéramos que la vida siempre fuera hacía adelante, que las lecciones aprendidas y los momentos superados se quedaran en el pasado, constantes, fijos. Pero la vida es más que eso, es un constante ir y venir que nos reta llevándonos a lugares que no habíamos imaginado.

No siempre es fácil volver a una situación que ya creíamos superada

La mente humana tiende a descalificarnos cuando algo así sucede, escuchamos una voz interna que reclama el hecho de que estamos de nuevo en una posición que no nos gusta y también los dichos que hemos escuchado a lo largo de la vida hacen su aparición:

Atrás ni para coger impulso

¿En serio? ¿Según quién? La vida es más que eso, a veces justo lo que se necesita es volver atrás, cerrar de verdad las heridas, hacer la tarea completa y no a medias en el afán de “avanzar”. Cuando se vuelve a atrás se abre una puerta a nuevas opciones, es volver a rectificar lo que no se hizo la vez anterior y sobre todo es tener la humildad de saber que el camino es incierto y que cualquier cosa que hagamos de ahora en adelante es ganancia.

Así que no te de miedo

Volver atrás no es el fin del mundo, muchas veces es necesario y te puede dar una nueva perspectiva. Confía y déjate llevar, se paciente y compasivo con el proceso que llevas y cuando menos te des cuenta volverás al camino indicado con una nueva visión y un alma más ligera.

Deja que la vida te siga enseñando que todo es posible y que un momento de volver atrás para rectificar es necesario en muchos casos para que tu vuelo sea más certero y seguro.

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¿Y a ti ¿te ha pasado? ¿Has tenido que volver atrás para coger impulso? Déjame saberlo en los comentarios.

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